La zarzuela "La rosa del azafrán" se ha representado en China, concretamente en la ciudad de Shanghai, gracias a una producción realizada conjuntamente entre la Fundación Jacinto e Inocencio Guerrero, el consulado de España en aquella ciudad y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
La obra escogida para esta ocasión es una de las más representativas que compuso Jacinto Guerrero. Ha sido un hito cultural para la trayectoria de la Fundación Jacinto e Inocencio Guerrero, y tuvo lugar durante los días 19 y 20 de mayo, en el Shanghai Theatre Academy con un gran éxito de público durante las dos representaciones, que además pudo seguir la obra en su propio idioma, ya que la subtitulación estaba traducida al chino. Para esta ocasión tan especial, la producción de "La rosa del azafrán" se ha simplificado en lo que se denomina "zarzuela de bolsillo", que sin perder su esencia ni su voluntad de llevar a cabo una representación íntegra de la obra, permite una puesta en escena sencilla, comprensible y de fácil acceso.
El responsable de esta adaptación y de su innovadora puesta en escena ha sido Pedro Martínez, un joven director con una destacada experiencia profesional. El fondo de escenario contó con una pantalla y diversas proyecciones sobre la que se proyectaron imágenes que se implican en la acción y definen el espacio en el que esta transcurre, concretamente en los años 30 del siglo XX en la localidad manchega de La Solana. Losa audiovisuales fueron diseñados por Joaquín Eembi, el vestuario por Juan González Domínguez y la luz por Luis V. Mayo.
En este formato tan especial, la orquesta ha sido sustituida por una representación musical con acompañamiento de piano, tarea que corrió a cargo del pianista Elías Romero. Para ello se situó en el centro del escenario con el fin de vertebrar el movimiento de los actores y cantantes, como si fuera un intérprete más de la obra. En lo que al elenco artístico se refiere, estaba integrado por doce cantantes y actores procedentes de España: Amaia Larráyoz (Sagrario), Carolina Moncada Durruti (Catalina), Javier Zorrilla (Juan Pedro), Cristóbal Blanco Fernández (Moniquito), Lorena Toré Vallecillo (Custodia), Jorge Cabezas Moreno (Don Generoso) y Pedro Martínez Tapia (Carracuca). El coro y el cuerpo de baile procedían de Shanghai. En el primer caso se contó con la agrupación internacional Shanghai Voices que dirige el profesor Hernán Castro; los bailarines, todos de origen chino fueron entrenados por la coreógrafa María Fernández.
La idea del proyecto nace como consecuencia del interés que la zarzuela despierta más allá de nuestras fronteras, como es el caso de China. La traducción al chino del libreto de "La rosa del azafrán", presentada en el 2008, fue el primer paso para introducir este género en el país asiático. En noviembre del pasado año, se celebró en Shanghai un recital de fragmentos de zarzuela y que sirvió como pequeño antecedente para llevar a cabo las representaciones de esta emblemática obra.